El islote El Pelado se asemeja a alguna isla de Galápagos, pero en miniatura. Está a unos 15 minutos en lancha desde Ayanque o desde San Pedro de Valdivia, en el norte de Santa Elena. Desde esos dos sitios y otros aledaños se lo divisa como una roca que sobresale del mar, a lo lejos.
Es hábitat de lobos marinos, aquellos que se ven en Galápagos, de cientos de aves como piqueros patas azules, fragatas, pelícanos y otras; en sus aguas circundantes, ideales para buceo, hay una diversidad de especies marinas y hasta un Cristo sumergido a unos 11 metros de profundidad.
El Pelado es una formación rocosa de apenas 22 metros de altura, 96 hectáreas terrestres y 13.00 hectáreas marinas, reconocido como reserva marina protegida.
Una mirada 360
El lado suroeste del islote El Pelado es principalmente el lugar de anidación de aves. Cientos se posan en la cima y en los peñascos.
Una vuelta completa a todo el islote, en lancha, no toma ni 10 minutos. Al aproximarse por el lado norte se llega a una punta rocosa. Allí chocan violentas las olas y se forman remolinos espumosos. Hacia el oeste la violencia de las olas aminora y uno aprecia la superficie rocosa estéril, sin vegetación, no apta ni para paseos de turismo.
La punta del sur es más ancha y está poblada de cientos de aves marinas, algunas pasajeras que llegan solo en determinadas épocas. En la punta hay un faro que guía a los navegantes. Más aves del lado sur y al extremo este aparecen familias de lobos marinos tomando sol o subiendo desde el mar, con dificultad, para solearse. Más ejemplares se aprecian bajo una especie de cueva rocosa.
El conjunto brinda una vista hermosa; las fotos y videos salen increíbles. Es una experiencia inolvidable, pero breve, si uno decide retornar. Si se arriesga a nadar, a hacer snorkel o buceo profundo, lo mejor está por descubrir.
Santuario marino y un cristo
A 11 metros de la superficie permanece la imagen de Cristo en la zona del islote El Palmar. Las jornadas de buceo contemplan visitas al sitio.
Bajo las aguas es un santuario de vida silvestre conformado por arrecifes naturales y artificiales. Su alta biodiversidad se explica porque allí convergen aguas cálidas y frías. Esto es lo que posee allí abajo.
Hay gran cantidad de peces tropicales, tortugas, estrellas de mar, erizos y corales. En el fondo, uno de los atractivos también es el Cristo. Este fue inmerso en las aguas el 29 de diciembre de 2011. La estatua mide 2.5 metros de altura y se encuentra a aproximadamente 10 a 11 metros de profundidad. Se ha constituido en un ícono turístico de Santa Elena para los buceadores.
Generosa fauna marina
Una colonia de lobos marinos tiene su hábitat en el islote El Pelado. Son el atractivo turístico para quienes hacen paseos en bote, especialmente.
Es ideal para la práctica de deportes acuáticos y el contacto directo con la naturaleza.
Buceo de superficie (snorkeling). Ideal para principiantes y familias; en las aguas poco profundas se puede observar la colorida vida marina fácilmente.
Buceo de profundidad. Hay más de 12 puntos de inmersión, entre los que destacan el "Cristo" y el "Barco Hundido".
Lo que se puede practicar
Paseo en lancha. Desde Ayangue, costo entre $10 y $20 por persona
Al negociar directamente con los lancheros locales en la playa de Ayangue, te llevarán a dar una vuelta en bote alrededor del islote para observar las aves y los lobos marinos.
En San Pedro, los lancheros cobran $ 60 por el mismo paseo y llevan hasta 6 personas.
Tour de snorkeling
Costo: Entre $25 y $40 por persona si lo contrata directamente en Ayangue.
Full Day desde Guayaquil: Alrededor de $70 por persona si compra un paquete completo que incluya transporte de ida y vuelta desde Guayaquil, guías, equipos de esnórquel, refrigerio y almuerzo marino en la playa.
Tour de buceo
Costo: Entre $75 y $140 por persona. Incluye el bote, dos inmersiones guiadas, el tanque de aire y todo el equipamiento necesario. (I)















